Crear una marca personal suena hermoso… hasta que te sentás a hacerlo y te das cuenta de que no tenés idea de dónde empezar.
Si estás en esa, no sos la única.
Cuando empecé mi marca personal, yo también estaba perdida. Sentía que “sabía mucho”, pero no sabía cómo contarlo, ni a quién, ni para qué.
La claridad no aparece sola: se construye.
1. No busques “tu tema”. Buscá tu problema a resolver
Tu marca personal se construye alrededor de lo que ayudás a transformar.
No alrededor de tu título.
2. Identificá a una sola persona real
No un público masivo. Una persona concreta.
¿A quién querés ayudar?
¿A quién entendés de verdad?
¿Quién se parece a una versión anterior tuya?
3. Construí tu mensaje base
Una frase clara:
“Te ayudo a pasar de X a Y, de esta forma.”
Esa es tu brújula.
4. Empezá con contenido simple, no perfecto
Tu claridad se construye mientras hablás.
Mientras grabás. Mientras posteás.
No antes.
5. Definí un primer producto/servicio (aunque sea pequeño)
No esperes estar lista para lanzar algo.
Las marcas nacen con acción, no con reflexión eterna.
Cuando dejás de buscar “la idea perfecta” y empezás a construir claridad en el camino, tu marca
personal se vuelve inevitable.
De repente sabés qué decir, cómo decirlo… y empezás a atraer a gente que siente que le hablás
directo al corazón.
Si querés empezar tu marca personal con una base clara y ordenada, en el eBook “Aterrizá tu
idea” tenés ejercicios perfectos para dar ese primer paso sin caos mental.
